Los niños de los demás (parte I)

Mis espectativas de tener hijos cada vez son menos halagüeñas. Y es que, cada vez que salgo a la calle conozco un niño nuevo y a cual peor.

Sitio al que no ir: McDonals. Si odias que los niños de los demás parezcan tuyos no vayas a McDonals. Por suerte, sólo recuerdo dos de las veces más traumáticas en la hamburguesería y ambas en Navidad.

En la primera de ellas estaba comiendo una súper-hamburguesa, tranquilamente, con un amigo, cuando vino un niño hacia nosotros. No sólo vino hacia nosotros, sino que se sentó al lado de mi amigo y empezó a comerse sus patatas. Seguir leyendo