Querer a alguien

Hace unos días comentaba con una amiga las diferentes formas de querer a una persona.

Hablábamos de un problema suyo y, de repente, me encontré filosofando sobre el tema. Intentando darle algún consejo que resolviera el asunto o que le ayudara a tomar decisiones.

A veces dejamos de hacer cosas porque a otras personas les pueden molestar, pero yo creo que todo tiene un límite. Imaginemos que tenemos un amigo al que le gustamos, sabemos que nos quiere mucho y más que como amigos, que no aceptaría vernos con otra persona. ¿Qué supone esto? ¿Quedarnos solteros eternamente por no hacer daño a alguien que queremos? ¿Entonces es nuestro amigo nuestra única posibilidad en el amor?

Esta es una situación extrema y es el ejemplo que yo le puse a mi amiga para que entendiera lo que yo quería contarle. Desde mi punto de vista, si mi amigo es muy buen amigo me quiere mucho, pero de una forma egoísta y celosa, ya que cada vez que me acerco a alguien tengo que alejarme y quedarme sola por no hacerle daño, o bien él mismo se encarga de alejar a esa persona de mí. Es una reacción celosa.

Pero, ¿cuántos de nosotros, estando enamorados de un amigo, seríamos capaces de aceptar su decisión de empezar una relación con otra persona? Esto es lo que yo llamaría “querer a alguien de manera generosa”, aceptando sus decisiones y su felicidad, independientemente de la nuestra.

No hace falta este ejemplo extremo para explicarlo. Todos tenemos algún amigo que sólo nos quiere para él, que no acepta que tengamos otros amigos, que otra persona pueda ocupar mejor lugar que él… Ese típico amigo que te aleja del resto, que te acapara por completo, por puros celos; y, sin duda, es un amigo excepcional en otros aspectos: siempre está ahí, siempre te ayuda, se preocupa por ti… Pero, ¿nos quiere de una forma sana? Yo creo que no.

Cuando alguien te quiere con condiciones, ¿realmente mira por ti? ¿realmente te da buenos consejos? ¿piensa en tu felicidad o en la suya?

Este tipo de amigo sería el típico que si te tuvieras que ir a trabajar fuera, te mostraría la parte negativa del asunto, sólo porque no te alejaras de él. Jamás te diría que es una oportunidad estupenda, no valoraría lo que tú quieres, te daría todas las razones necesarias para que vieras una oportunidad como la gran desoportunidad. Un amigo te mostraría la parte negativa y la positiva, te ayudaría a pensar en lo que no has pensado, pero sobretodo tendría en cuenta tu opinión y tu elección, le dolería verte lejos, pero haría todo lo posible por no perder la relación, por mantener la normalidad, porque la distancia no doliera.

Un amigo no deja que perdamos una oportunidad, nos acompaña en el camino, tanto si nos equivocamos como si acertamos, y si le duele nos sigue ofreciendo la mejor de sus sonrisas. En el amor y en la amistad hay que ser generoso siempre.

Suscríbete al blog con el enlace RSS del final de la página o a mi página de facebook y serás notificado de todos nuestros avances.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s