Una piedra en el estuche

Hoy estaba en el curso de alemán y mi compañero me ha preguntado algo así como: ¿por qué llevas una bola en el estuche?

Al principio he debido de poner cara de “¿qué me estás contando? ¿qué bola? ¿qué dice este?” y luego he visto el estuche y ahí estaba la bola. “¿Es un chicle?”, ¿quién puede pensar que lleve un chicle en el estuche?… En fin, le he dicho que era una piedra. “¿Y eso?”. ¡Qué chico más curioso! A ver cómo le explico yo la estúpida historia de la piedra, que ha pasado por todos mis estuches sin yo acordarme de ella. “Es un amuleto”. Su cara ha sido un poema. “Ya sé que es algo raro, ¿no?”, decía yo intentando disculpar esa extrañeza, de la que no me había percatado. En realidad suelo llevar muchas cosas que la gente me da o se deja en mi bolso, no sé por qué, son como recuerdos. Aún llevo una pulsera de las primeras niñas que cuidé, un dibujo de las que cuido, la herradura de un amigo, la bala de un exnovio, la pulsera que le rompí a mi mejor amigo…

Y ahí va la historia de la piedra… Seguir leyendo

Anuncios