Educación y enseñanza

Esta mañana leía una noticia que hablaba sobre la calidad de los maestros de nuestro país. En las últimas oposiciones sólo el 14% aprobaron una prueba de nivel para niños de 12 años… Las cifras son escandalosas. Esto es muy preocupante, muchísimo. No sólo porque no sepan ciertas cosas que deberían saber, que además en un futuro tienen que enseñar, sino porque se supone que cuando te presentas a un examen vas preparado para aprobar no para hacer el ridículo. Siento utilizar esta expresión, pero una persona que, supuestamente, está preparada para enseñar a otras personas debería sacar sobresaliente en el nivel que ha de impartir, eso para empezar (y para acabar).

Yo llevo 9 años dando clases particualares esporádicamente, he dado niveles de ESO hasta un nivel de selectivo y cada año noto más esa falta de base en mis alumnos.

Cuando empiezo las clases siempre digo que lo mío es una ayuda, que no tengo ningún título que demuestre que estoy cualificada, de hecho no cobro un precio excesivo precisamente por eso, porque es una ayuda. Pero siempre preparo mis propios apuntes, mi propio material y sigo el ritmo del alumno, hago exámenes, los evalúo con dos notas (la que yo pondría y la que pondría un profesor muy exigente). Y ahora me encuentro con que la gente que ha estudiado una carrera para enseñar, no sabe pasar de kilogramos a gramos… Y me quedo de piedra. A lo mejor tienen más idea que yo en cuanto a métodos educativos, pero me parece vergonzoso dar clases de algo que ni tú mismo entiendes.

Al fin y al cabo, yo siempre digo lo mismo, “no quiero que sepáis hacer las cosas, quiero que las entendáis, que preguntéis, que debatáis. Tenéis a una persona exclusivamente para vosotros, ¡aprovechad!” Quiero que mis alumnos aprendan a pensar, que lo que aprendan no se les olvide… No me dedico a dar hojas y hojas de teoría y problemas, a veces lanzo cosas para explicar el efecto gravitatorio, demuestro todo lo demostrable. Si en algo no van bien les preparo problemas, fichas, juegos, lo que haga falta… Cuando les doy historia les hablo de política, les pido opinión, comparo la situación de hace cien años con la de ahora. Me da igual que no sepan fechas y nombres, quiero que entiendan por qué pasan las cosas, que lleva a la gente a organizar una rebelión, una guerra… Eso es lo que importa de la historia, saber por qué pasan las cosas para poder decidir luego a quién votar, que ideales seguir…

En matemáticas, cada vez más alumnos me dicen que quieren que les diga cómo se resuelve un problema… Y yo siempre digo lo mismo: “¿todos los problemas son iguales? es más fácil entender las cosas que aprenderse cien problemas”. Nunca entenderé por qué los profesores tienden a repetir los problemas que hacen en clase… Si jugaran a pillarles ya se darían prisa en entender las cosas.

Y conocimiento del medio, esa asignatura tostón que, encima, aquí damos en valenciano. ¿Por qué no sacan a los niños al campo a que vean plantas? ¿O invitan a sus animales a clase para que los vean en directo y puedan tocarlos? ¿Por qué no les dejan jugar con una colección de minerales para aprender sus propiedades? ¿Por qué no lo hacen interesante? ¡Con lo interesante que podría ser!

La verdad es que, a veces, me desespero cuando veo ciertas cosas:

  • Chicos con mucho potencial que vienen a clases particulares, creyendo que son tontos, porque nadie les ha dado una buena base.
  • Antes pensaba que había gente más inteligente que otra, pero, después de ver pasar por mi casa a mucha gente, me he dado cuenta de que a un nivel llegamos todos, pero elegimos nosotros y todo depende del interés de las personas.
  • Profesores que exigen mucho a sus alumnos, que mandan un montón de deberes que no saben hacer ni ellos mismos (por eso los mandan y no los explican).

La educación me parece tan importante que creo que debería ser enfocada de otra forma. No podemos decir que todos los profesores sean malos, pero está visto que una carrera no te hace bueno (y esta afirmación la podría generalizar para todas). Todos podemos aprobar un examen mañana y borrarlo todo de nuestra mente pasado, pero algunos profesionales no se pueden permitir ese lujo. Y no cometamos el error de pensar que nuestros hijos van a tener una peor educación con los recortes porque con poco material se puede hacer mucho si se emplea adecuadamente, el problema es saber utilizarlo.

La profesión del profesor es muy dura, hay que tener vocación, infundir respeto y saber mucho de muchas cosas. No es fácil, pero son los requisitos que se han de cumplir, así que exijámoslos si no queremos generaciones futuras de gente a la que no le mueve la curiosidad, que no quiere aprender y no quiere pensar…

http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/03/13/actualidad/1363202478_209351.html

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Un comentario en “Educación y enseñanza

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