Una historia más (7)

Hace treinta años…

Mara miró su vientre, ahora abultado por el embarazo. No podía escondérselo más a su marido, ese hijo no era suyo, pero tendría que aceptarlo.

“Seguro que aceptará al pequeño Kaen”, se dijo a sí misma.

En cuanto Mara había empezado a sentir las molestias del embarazo, que conocía muy bien de los dos anteriores, había acudido a una vieja hechicera para abortar. Llevó todas las joyas que tenía de su madre, pero la hechicera no las aceptó. Seguir leyendo