Una historia más (23)

Ariadna observaba a Kaen, éste había sentado a la chica en una silla de madera y daba vueltas sobre ella, parecía un cazador alrededor de su presa. Ariadna tampoco se movía, de repente se le habían pasado las ganas de salir corriendo de ese lugar, algo en su interior le decía que eso no tenía sentido, debería estar intentado escapar y, sin embargo, se sentía tranquila.

– Ariadna, te presento a Leire. Leire y yo tenemos muchas cosas en común, ¿sabes? Seguir leyendo

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